Borracho llegó a la subcomisaría, agredió y amenazó a los policías

Borracho llegó a la subcomisaría, agredió y amenazó a los policías

 

“Los voy a cag… matando. Son unos inútiles todos”, les dijo un vecino a policías. Estaba alcoholizado y no tenía el barbijo colocado. Estaba fuera de sí, cuando comenzó a amenazar a los uniformados para luego insultar y agredir a uno de los efectivos.
El fin de semana último, un vecino de la localidad de Laprida —departamento Choya— se reunió con sus compañeros de trabajo para celebrar su día. Iban a compartir un asado, escuchar música y una “ronda de copas”. Se reunieron en una propiedad de la zona en la jornada del domingo, donde compartieron una fiesta no autorizada.

El sujeto y sus allegados hicieron una sobremesa y charlaron hasta altas horas de la noche. Eran aproximadamente las diez de la noche, cuando el infractor decidió regresar a su hogar. Al día siguiente tenía que trabajar.
Se despidió de sus amigos y emprendió el camino a su casa. En el trayecto pasó por frente de la subcomisaría de Laprida. No tenía el barbijo colocado, estaba alcoholizado y completamente fuera de sí.
Ingresó a la guardia de la sede policial y comenzó a gritar palabras irreproducibles. De inmediato, comenzó a amenazar al personal que se encontraba de turno en ese momento. Ante la situación, un cabo primero, que estaba atendiendo a la gente en ese instante, intentó tranquilizarlo.
Le preguntó “los motivos de su agresividad con los uniformados”. Mientras que el agresor continuaba vociferando insultos contra los “guardianes del orden”. El efectivo le solicitó que se colocara el barbijo y, de inmediato, intentó tranquilizarlo. Pero el sujeto reaccionó de manera agresiva.
Le propinó un golpe de puño en el rostro al uniformado. Para luego, asegurarle que “si lo encontraba en la calle, lo asesinaría”. Mientras continuaba gritando y amenazando a los demás policías que intentaban mediar en la situación violenta.
Ante el hecho, se informó la situación a la Fiscalía de turno de la circunscripción de Choya y Guasayán, que dispuso que el agresor sea aprehendido e imputado del supuesto delito de infracción al artículo 205 del CPA. El infractor fue inmovilizado y esposado por los policías; para luego quedar alojado en la sede policial.
Posteriormente, el cabo primero radicó la denuncia por los supuestos delitos de amenazas, atentado y resistencia a la autoridad, por lo que el sujeto fue imputado.