Juguetes artesanales

Juguetes artesanales

En los últimos años, muchos artesanos han promovido una vuelta a la producción manual de juguetes. En esta nota –extraída  de Culturanación-, un breve repaso a su historia y mostramos nuestros creadores que proponen piezas con identidad propia, sensillas y mágicas a la vez.

Que el juego -y los juguetes- le permite a los chicos descubrir el mundo que los rodea es algo que los cuidadores notan desde los primeros meses de vida. A medida que crecen, el vínculo entre desarrollo y juego es cada vez más importante, tanto en el plano físico, como el cognitivo y el emocional.

Como decía Jean Piaget, los niños y las niñas “no juegan para aprender, pero aprenden porque juegan". Y con el juego vienen casi naturalmente los juguetes, que han entretenido y educado desde tiempo inmemoriales. Se encontraron, por ejemplo, muñecos en tumbas primitivas y se cree que el yo-yo ya existía en el Imperio Romano.

Hay muchos tipos de juguetes. Un simple tronquito puede ser una varita, una espada o una cucharon. Como al principio de la historia pueden ser realizados con las manos. O, como con la llegada de la Revolución Industrial, masivos y llenos de artilugios tecnológicos.

Muchas culturas conservan la esencia del trabajo manual en sus muñecos y juegos. En el Museo Nacional del Hombre, que depende del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano, se encuentra como muestra una colección de juguetes étnicos, que fueron recolectados por el ingeniero Raúl Martínez Crovetto, entre los años 1960 y 1975.

En ellos se puede ver también  la relación con la naturaleza de distintos pueblos de América del Sur. Por ejemplo, con la planta de chaguar se hacen hilos y con los hilos un juego que recrea a su vez constelaciones estelares del hemisferio sur. También hay pelotas hechas con hojas de chala y plumas; acordeones de foliolo de Carandá; boleadoras con hilos; juegos de huesos pintados, y baleros de madera.

En la actualidad, muchos artesanos reclaman esa vuelta a lo simple y lo local. “El juguete artesanal es sin dudas un juguete de acá”, dice Roxana Amarilla, directora del MATRIA, y agrega: “La producción de juguetes artesanales es una actividad nueva, pero que está creciendo en nuestro país. En el primer programa de incentivos MANTA se anotaron 99 artesanos jugueteros, manualistas y emprendedores del juguete. Casi 25 de ellos aproximadamente serán beneficiados con la ayuda”.

Hay una narrativa en el juguete hecho a mano que está en la historia que cuenta, en la materia prima y en el valor del trabajo de los artesanos y las artesanas que los hacen. Una artesanía lleva mucho más trabajo que cualquier otro producido de manera diferente, mucho más que un objeto industrial. Por lo tanto cuando alguien regala un juguete artesanal a su hijo está regalando algo muy valioso y que posiblemente permanezca mucho tiempo en la vida de la niña o el niño”, opina una de las artesanas que se encargan de llevar el juego a través de sus creaciones.

En esta nota, mostramos que en nuestra comunidad existen artesanos que con dedicación y talento, buscan ese retorno a lo artesanal en la producción del juguete para activar nuestra economía local y enseñar a los más pequeños el valor de lo hecho a mano y en su propia localidad.

“Coico” Rodriguez  junto a “Mandarina” son los iniciadores de Wiphala. Recreación, Arte y Cultura. Un espacio, una movida, una iniciativa que vino para quedarse porque tiene el sentido y efecto que genera lo hecho con amor.

En tiempos de aislamientos social, donde los festejos fueron suspendidos, Wiphala se reinventó. Así comenzaron a crear Juguetes Artesanales con la intención de acercar a la familia,  opciones hechas por añatuyenses.

Quedarse en casa era la única alternativa saludable. Pero pasar el tiempo en cada hogar, implicaba buscar formas divertidas de entretener a los más pequeños. Y los adultos tuvieron que comprometerse con el desafío de jugar!  Allí entra en escena el juguete artesanal,  armado con materiales reciclables, con restos de madera que se rescatan y se pintan a mano, con dibujos y técnicas que le otorgan a cada pieza la cualidad de únicos e irrepetibles.

Coico y Manda sostienen un emprendimiento familiar que transmiten a las hijas. Porque, más allá de la intención de generar ingresos y sostenibilidad para varias familias, está el sentido de continuidad en el tiempo y éso se logra, enseñando, acercando el oficio a las nuevas generaciones.

 “-fabricamos juegos desde los clásicos de mesa, hasta los que reinventamos para buscarle la vuelta...”- nos cuenta Coico Rodriguez,  que orgulloso estará hoy, domingo 20 de diciembre , en la primera y única Feria de AÑATUYARTE que nuclea a los artesanos locales y a la que invitamos desde esta página a visitar y buscar los regalos hechos localmente, porque No dudamos que, tanto en chicos como en grandes que visiten esta Feria, seguramente aparecerá una misteriosa alegría producto de la sorpresa ante lo que nuestros artesanos pueden fabricar con tanto talento y amor. Porque sin estos condimentos, nada puede construirse.