“Si lo tuviera a mi hermano delante de mí, le arrancaría la cabeza”

“Si lo tuviera a mi hermano delante de mí, le arrancaría la cabeza”

Silvia Raquel Rojas y su hermana, Silvana Natalia Rojas fueron asesinadas. Silvia había escapado de su hogar, cansada de los episodios de violencia de los que era víctima en mano de su expareja, Rino Garnica.
Le pidió ayuda a su hermana, fue a vivir con ella y se llevó a sus hijos; un adolescente de 13 años y una niña de 6, fruto de la relación con Rino. Eran aproximadamente las 12 del 9 de febrero cuando Silvia llegó a la vivienda de Natalia y se despidió de Rino a través de un mensaje. Ese día el destino de las hermanas quedó sellado por la tragedia.

Pasaron los días y Rino decidió que “si Silvia no volvía con él, no viviría más”. Tomó un cuchillo tipo carnicero y se presentó en la casa de su excuñada. Mantuvo una discusión con su expareja y luego, la acuchilló. La situación fue advertida por Natalia, quien intentó defender a su hermana, pero también fue mortalmente acuchillada. Las mujeres murieron camino al hospital, mientras que Rino, quien asesinó a su “amada” y a su excuñada delante de los niños de entre 13 y 6 años, se entregó a la policía.
“Si lo tuviera a mi hermano delante de mí, después de todo esto, solo le arrancaría la cabeza. No pudo haber destruido así a la familia que teníamos, íbamos a cenar a su casa, a compartir con él, quedábamos en su casa. No podemos creer que nos haya hecho todo esto, nos dejó por el piso”, contó a Nuevo Diario, Nicolás.
Al tiempo que agregó: “Pedimos que se haga justicia y que con todo lo que pasó pedimos que se funda, que no vuelva más al pueblo. Si es posible, que lo quemen vivo por lo que hizo. No tiene perdón de Dios”.
Con la voz quebrada, Nicolás puntualizó: “No lo esperaba, pero la estamos pasando mal. No lo creía ni lo pensaba que algún día podía hacer algo así. Con la mujer nunca ha sido una buena pareja, siempre vivieron discutiendo, porque era celoso, la celaba con los hermanos, con los amigos, con los vecinos. No se llevaban bien. Me cansé de hablarle a él, diciéndole que a la pareja se le debe dar amor y cariño. Pero no había caso. Ojalá que se haga justicia”.

“Extraño muchísimo a mi esposa, me arrancó una parte de mi”, dijo Nicolás

“Sé que tengo que ser fuerte y seguir. Sé que tengo que salir adelante, porque tengo mis hijos. Tengo que tranquilizarme y salir adelante”, se alentó Nicolás Garnica, con la voz quebrada por la angustia de saber que Natalia —su esposa— fue asesinada salvajemente por su hermano.
Nicolás convivía con la hermana mayor de Silvia Rojas desde hacía seis años y tenían dos hijos. Compartían actividades y siempre buscaban estar bien, para darle el mejor ejemplo de familia a sus hijos.
A días del brutal crimen, el peón rural recordó: “Extraño muchísimo a mi esposa, me arrancó una parte de mí. Natalia era una persona que no tenía problemas con nadie, era mi compañera de la vida, pero me la arrancaron de mi lado de esta manera. Volví del trabajo y la encontré muerta en la casa”.
Al tiempo que manifestó: “Cuando llegaba de trabajar, Natalia me esperaba para tomar el mate. Hablábamos mucho, salíamos mucho, hasta íbamos a comer en la casa de mi hermano. No entendemos nada de esto”.

Mañana, fiscalía pedirá que Rino Garnica continúe detenido 

Rino Garnica de 45 años se encuentra detenido, luego que en horas de la siesta del martes 9 de este mes se presentara en la Comisaría Comunitaria 48, donde habría manifestado que “asesinó a su expareja Silvia Rojas de 31 años y a su excuñada  Natalia Rojas de 35”.